Nistagmus

El nistagmus es una oscilación o movimiento involuntario y repetido de los ojos en el plano horizontal, vertical o torsional. El más usual es horizontal. La amplitud es la cantidad de excursión de los ojos y la frecuencia, la rapidez con que oscilan.

  • El nistagmus congénito (o nistagmus motor idiopático) es el más frecuente. Aparece en los primeros meses de edad y persiste durante toda la vida. Su etiología es desconocida y puede existir un componente hereditario. Con frecuencia se asocia a ametropías (defectos de refracción) importantes.¡
  • El nistagmus sensorial está causado por una afectación grave de la visión en la primera infancia; debido a  catarata congénita, patología de la retina o del nervio óptico, etc. Ocurre también a una edad temprana.
  • El nistagmus vestibular se produce por daño de las estructuras vestibulares periféricas (enfermedades que afectan al oído interno) o centrales.
  • El nistagmus neurológico puede deberse a afecciones graves del sistema nervioso (traumatismo craneal, tumor cerebral, esclerosis múltiple, infarto cerebral, etc.).
  • El nistagmus latente es aquel que sólo aparece cuando se tapa un ojo y desaparece cuando los dos ojos están abiertos. Se asocia a estrabismo convergente congénito y desviación vertical disociada.

 
El síntoma principal que produce el nistagmus es la disminución de la visión; aunque el desarrollo visual de un niño con nistagmo es bastante variable (algunos tienen una leve reducción en su agudeza visual mientras otros tienen una discapacidad visual severa).

En algunos casos de nistagmus existe una posición de la mirada en la que el movimiento de los ojos disminuye o desaparece (punto neutro). Esto provoca que el paciente desvíe los ojos hacia esa posición para optimizar la visión, adoptando una posición anómala de la cabeza (tortícolis) para mirar al frente.

En los nistagmus adquiridos o que se desarrollan en la vida adulta (como los de causa neurológica), el individuo tiene la incómoda sensación de que el entorno se mueve (oscilopsia).

Es muy importante su diagnóstico precoz para buscar su causa y tratarla (si es preciso). El tratamiento del nistagmus va dirigido a mejorar la agudeza visual, disminuir la amplitud y frecuencia de los movimientos oculares, corregir el tortícolis y el estrabismo (si se asocia).

– Si se asocia a ametropías, éstas deben corregirse con gafas. En muchos casos se consigue mejor visión con lentes de contacto, al permitir que el centro óptico permanezca centrado con los movimientos oculares.

– Con frecuencia el nistagmus se asocia a estrabismo o anisometropía causante de ambliopía unilateral. Si la ambliopía persiste a pesar de corregir el defecto refractivo, debe realizarse tratamiento.

– Existen fármacos que en algunos casos pueden disminuir el nistagmus, pero su uso es limitado debido a los importantes posibles efectos secundarios. La inyección de toxina botulínica también podría ser beneficiosa en algunos pacientes.

– En algunos casos puede estar indicada la cirugía de los músculos extraoculares, con el objetivo de mejorar la agudeza visual (disminuyendo la amplitud y frecuencia de los movimientos oculares), corregir el tortícolis (desplazando el punto neutro a la posición primaria de la mirada) o corregir el estrabismo asociado.

 



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